“Concebir la voz como instrumento musical es algo obvio para cualquier persona propia o ajena a la música. Sin embargo, hoy en día la enseñanza del arte vocal está completamente alejada de lo que debería ser. No hay un aprendizaje real y profundo sobre la técnica del instrumento. No hay un desarrollo muscular. No hay una concepción estética que se adecúe a ese desarrollo. En el mejor de los casos, sólo hay un catálogo de parches, trucos y conceptos inventados —y por supuesto erróneos— para intentar corregir la técnica vocal allí donde las condiciones naturales y la intuición de los alumnos no llegan. 

Cualquier pianista o guitarrista sabe que un estudio profundo del instrumento, mediante ejercicios diarios y exhaustivos, es la única forma de cimentar con eficiencia todos los recursos que nos van a permitir enfrentarnos al repertorio con maestría para interpretar y libertad para expresar. Toda educación instrumental alejada de un método claro y de una práctica insistente va a generar un progreso, si es que existe, errático y poco definido.

Con Luca D’Annunzio se trabaja desde la base. Desde la emisión de cada nota en el lugar correcto, con cada una de las vocales y en cada uno de los registros, en pos de una vocalidad real, una dicción clara y la máxima capacidad sonora y tímbrica del instrumento, aprovechando todo el potencial natural de la voz y siempre con el oído como guía y herramienta principal para encontrar los sonidos correctos. Esta forma de aprender a cantar es radicalmente opuesta a la de hoy en día, pero al poco que uno se sumerge en esta manera de aprender a cantar, sabe que está en el camino correcto. Un camino seguro, que sienta las bases con firmeza y que desarrolla la independencia del cantante, tanto técnica como estética.”

José Antonio Hannan, tenor español.
Abril 2019.