“En muchas facetas del arte vivimos tiempos de degradación, de pérdida de conocimientos valiosos, incluso de animadversión a lo antiguo. El arte del canto no es una excepción. Los grandes cantantes del pasado, con carreras que se prolongaban durante décadas manteniendo sus voces intactas, parecen haber desaparecido. 

Dentro de esta imperancia de lo efímero, de este oscurantismo en los conocimientos de la técnica vocal, Luca D’Annunzio es el último gran maestro que reivindica la tradición, una potente luz basada en el conocimiento adquirido a lo largo de siglos de experiencia, que ya se demostró efectivo habida cuenta de las múltiples grabaciones de los cantantes del pasado que aún hoy podemos apreciar. 

Con un sentido inequívoco de lo bello, vislumbra las voces en potencia, siendo capaz de sacar de ellas su máxima plenitud técnica y estética. Bajo sus enseñanzas nada es azaroso, las explicaciones son precisas, un mundo etéreo de puntos abstractos de colocación de la voz no tiene cabida. Cada registro, con cada nota, con cada vocal, tienen su correcta y precisa emisión, que busca siempre la naturalidad, sin sobreesfuerzos ni efectos perversos. Dentro de su extenso alumnado cada voz es única, teniendo como punto común la búsqueda del sonido bello. La extensa sapiencia del maestro se aplica para conseguir lo sublime, pues el objetivo último no es sólo formar a personas capaces de cantar, es crear artistas.”

Miguel Ángel Ortega, tenor español.
Abril 2019.