“Muchos somos los que, ante las perspectivas de iniciar una carrera y formarnos en este arte tan complejo como es el del canto, hemos pasado por numerosas manos de profesionales, profesores, pianistas y un sinfín de “figuras” tanto dentro como fuera de nuestro país. Sin embargo, tras desembolsar sumas de dinero y tiempo irrecuperable, parece que ninguno satisface lo necesario para formar a jóvenes que se enfrentan a este reto que exige la excelencia artística. 

Recorriendo los inescrutables caminos de la vida, varios de nosotros nos encontramos con el Maestro Luca D’Annunzio. En éstos siete meses de aprendizaje con él, se ha revelado para mí el verdadero significado de lo que es ser un cantante al servicio del arte melodramático. Mediante un conocimiento profundo de la voz, herencia del legado italiano, consigue un proceso de desarrollo sin precedentes para los alumnos que son audibles, sin excepción, en los resultados vocales de todos los que nos subimos a la tarima. El sonido, que es la base de nuestro arte, de los alumnos que llevan más tiempo en el proceso de aprendizaje es una inspiración constante ante el que solo caben calificativos como hermoso a la par que colosal.  

El programa de desarrollo vocal planteado se asemeja al entrenamiento de un deportista de alto rendimiento, alejado de la desvirtuación de los planes de estudio de otras instituciones. Durante el transcurso de las clases, los alumnos comprendemos la necesidad del refinamiento artístico que un cantante debería adquirir mediante el acercamiento a disciplinas como la filosofía, la historia, la danza. Quién sabe si en un futuro la escuela a cargo del Maestro D’Annunzio podrá devolver al escenario los referentes sonoros que antaño se escucharon en las grandes voces de la “belle époque” del canto de principios del siglo XX.”

Ricardo Barrul Martín, tenor español.
Abril 2019.