Blanche Marchesi: carta de Saint-Saëns

En este fragmento de su libro Singer’s pilgrimage, Blanche Marchesi habla brevemente de una de sus colaboraciones con Camille Saint-Saëns en 1898 y transcribe la carta que el compositor le envió elogiando la interpretación de su obra.


En la época de la reina Victoria, su amor personal por la música hizo absolutamente imperativo que cualquier casa que quisiera estar entre los salones más reconocidos diera fiestas musicales. Por tanto, existía tal demanda que los artistas se mantenían ocupados, eran cubiertos de honores y ganaban grandes sumas. Recuerdo que una noche —y naturalmente fue justo una noche en que no podía aceptarlos— recibí no menos de nueve propuestas para grandes e importantes eventos sociales. No pude aceptar ninguna de ellas, porque le había prometido a Saint-Saëns, que estaba dirigiendo, que cantaría en el concierto de la Filarmónica de Londres esa misma noche, y no me arrepiento del sacrificio, ya que esa noche presenté en Inglaterra La Fiancée du Timbalier bajo su dirección, y recibí junto a él una de las mayores ovaciones de mi vida. Tengo en mi poder una hermosa carta en la que Saint-Saëns habla de esa noche memorable y en la que me dice acerca de esa hermosa balada: “Vous l’avez déguignonnée”. Tal parece que hasta que yo la canté en esa ocasión nunca había tenido éxito en ninguna parte y él se desesperaba de que alguna vez fuera a tenerlo.

Samedi.

Vous avez été divine! Vous avez rendu avec une intensité de vie et de sentiment pittoresque cette petite oeuvre que vous rendez presque populaire. Jusqu’ici on n’a pas voulu y faire attention, je crois que vous l’avez déguignonnée.

Je vais ce soir à Windsor, c’est encore a vous que je le dois. Mais je suis brisé je vais, re vais jouer tantôt comme un sabot!! Enfin c’est par charité, tant pis!

Vous brillerez pour moi. Votre tout dévoué et reconnaissant.

C. Saint-Saëns.*



* ¡Estuvo usted divina! Interpretó con una intensidad de vida y de vívido sentimiento esta pequeña obra que ha hecho casi popular. Hasta ahora había pasado injustamente desapercibida, y creo que usted ha roto la maldición.

Esta noche voy a Windsor y, de nuevo, se lo debo a usted. Estoy destrozado y voy a tocar pésimamente, pero, en fin, es por caridad. ¡Qué se le va a hacer!

Brille usted por mí. Suyo, devoto y agradecido,

C. Saint-Saëns.


Texto extraído y traducido de Singer’s pilgrimage, Blanche Marchesi, Boston, 1923.